Archivo mensual: octubre 2011

El derecho a hacer


Ella volaba con libertad, transgredía los límites que la oprimían, la asfixiaban, le gustaba mucho hacerlo  y no había nada que quisiera hacer para impedirlo.

Cuando viajaba con su imaginación sentía su poder creador capaz de convertirla en la alquimista más hermosa que alguna vez se haya visto.

Jugaba con sus sueños.

Un día dibujó muchas personas, sus caras tenían forma de corazones, sus ojos eran corazones y  de sus bocas que también tenían forma de corazón, salían más corazones aún.

Creaba y plasmaba sus sueños, llenaba el mundo de Amor.

Sin saberlo, con naturalidad y espontaneidad ella estaba transformando el dolor en amor, la creatividad era la capacidad natural que la existencia le había regalado para poder hacerlo.

El derecho a hacer  nos conecta con el poder personal que se libera cuando podemos desplegar la capacidad  natural que todos tenemos de  aprender a aprender a partir de la libre experimentación.

Cuando tenemos  el espacio para entrar en un proceso creativo, a través del cual, el ser puede participar activamente del  descubrimiento de su modo personal de hacer,   buscar, explorar, experimentar, aprender, apropiarse  de la realidad  interna, externa, reconocerse manifestarse, el hacer se convierte en el recurso que permite materializar el anhelo del alma.

El proceso creativo, se convierte en ese modo personal de transitar la vida y nos permite jugar y ser en  cada paso.

Cuanta más libertad  y contención  haya para conectar, elegir, decidir, idear, buscar soluciones, sentir con libertad, concretar, probar, construir, destruir, inventar más posibilidades de despliegue de la verdad de cada uno.

Cuando se abre este camino para hacer en libertad, respeto por los tiempos personales, la búsqueda de estrategias, el ensayo, la adquisición de habilidades y actitudes se crea el espacio para que el acto creativo sea el medio de expresión del ser. Esto no solo nos recuerda que podemos hacer lo que necesitamos al mismo tiempo que respetamos lo que necesita el otro, hacer lo que nos impulsa y motiva al mismo tiempo que respetamos lo que impulsa y motiva al otro, conectar y hacer lo que amamos. Convertirnos en el amor que cada uno de nosotros es,  a través de la acción que emprendemos.

Cuando el hacer esta desconectado del mundo interno se convierte en el medio para obtener reconocimiento, valoración, aprecio, en sus diferentes formatos: éxito, fama. Dinero, etc. En este tipo de hacer está presente la carencia que  impulsa a pedirle al mundo externo “el amor”  que no encuentro en mi interior. Como a la larga el vacío permanece, este hacer se vuelve compulsivo y lastimoso.

Hoy día, me alarma confirmar el nivel de bloqueo que tienen los niños cuando tienen que responder creativamente escuchando y confiando en su guía interior.

Producto de la exigencia y  de sobre adaptación a las metas que impone el mundo externo, logran un nivel de desconexión que los sumerge en estados de ansiedad,  inseguridad y desconfianza lastimosa.

Con métodos que los alejan de su voz interior y despojados  momentáneamente de su poder personal, llenos de información, de formas estructuradas de proceder, de un entrenamiento cruel que los lleva a reprimir sus necesidades, deseos, motivaciones, intereses, aparece el olvido de potencial interno que poseen.

Cuando se encuentran con una situación que los invita o les propone sumergirse  hacia la búsqueda personal de caminar, hacer y concretar son tomados por el miedo, la vergüenza, la frustración frente al primer intento, la renuncia y la impotencia.

El derecho a hacer nos permite reconocer el potencial creativo ilimitado que la existencia nos ha dado.

Cuando el derecho a hacer es respetado la creatividad se convierte en una forma de manifestación que permite liberar la verdad que proviene del mundo interno.

El producto creativo, original es el que  proviene del origen de cada uno, de nuestro ser esencial. Cuando esto se ha conseguido se experimenta la dicha de Ser en el hacer.

Allí comprobamos la verdad que expresa la frase que dice: ““El secreto  más profundo es que  la vida no es un proceso de descubrimiento, sino un proceso de creación. No os descubrís a vosotros mismos sino que os creáis a vosotros mismos de nuevo”

Desde mi corazón a tu corazón

Carina Tacconi- La educación del ser

Este video es para compartir con todos los niños, mis grandes Maestros.

El derecho a sentir y el derecho a Amar

“La emoción energía vital, agua que fluye y hace posible la vida, eso que llamamos Amor universal”

Carina Tacconi

El derecho a sentir se ve amenazado cuando no contamos con la libertad interior  para reconocer lo que sentimos, expresar las  emociones con espontaneidad, naturalidad,  para luego reconocer la sabiduría que nos traen  y qué nos dicen acerca de nosotros mismos.

Reprimir la emoción es reprimir la energía vital, el agua que hace posible la vida.

Cuando no nos permitimos sentir enojo, tristeza, celos, alegría, miedo, vergüenza morimos emocionalmente.

Y cuando las emociones nos gobiernan sin conciencia no le encontramos sentido y llegamos a creer que lo mejor que podemos hacer es controlarlas, ahogarlas, manejarlas, silenciarlas, disfrazarlas, anestesiarlas, taparlas.

No se trata de no dejar que las emociones fluyan, se trata de educarnos emocionalmente para que su fluir nos permita conocernos profunda y esencialmente. Para hacer esto  necesitamos entregarnos a la experiencia de sentir. Liberar, escuchar,  mirar con respeto, conocer, comprender, descubrir la sabiduría que trae cada una de las emociones. Permanecer atentos para descubrir qué sentimos, frente a qué situaciones o personas, en qué momentos del día y cómo se vincula esto con nuestra herida, lección de vida emocional y propósito.

Cuando la emoción, el agua de la vida,  se libera pura y libremente arrasa y flexibiliza las creencias que limitan nuestra percepción de la vida y la experiencia del amor. Esta dilución progresiva de las creencias que oprimen el cuerpo emocional nos permiten estar más presentes en nuestro cuerpo físico y  ensanchar las fronteras de nuestra mente. En ese acto precioso la conciencia irrumpe para  iluminarnos  e  iluminar el camino. Cuando la luz aparece e ilumina el camino Ves la perfección de  todo y el Amor que hizo posible semejante perfección. Ese acto de rendición a lo que sentimos se convierte en la puerta de acceso a  la magia del Amor. Un sentimiendo conmovedor donde experimentas ser una maravillosa parte que encaja a la perfección en una gran parte que también experimentas como tu mismo.

La existencia, siempre intentará recordarte que jamás estas solo, que jamás te desconectas de la fuente. Lo único que te hace experimentar esa desconexión es una mente limitada y estructurada que no te deja sentir más allá de lo que ella puede explicar y ver.

Otra forma de experimentar el amor de todos los días se puede dar  cuando  podes permanecer  en el corazón.

El corazón, ese lugar tan seguro como sensible y permeable que es capaz de contraerse o expandirse frente al mínimo estimulo.

Cuando logro experimentar con otra persona  una unión con corazones expandidos, libres de necesidades, intereses, condiciones, desnudos  vuelvo a sentir  la belleza del Amor.

El corazón humano ese espacio eterno que es afectado por todo lo que  toca y lo toca.

El corazón ese espacio verdadero que cuando lo habitamos y sentimos, une maravillosa y profundamente aquello que  ninguna otra cosa logra unir tan fuerte y eternamente.

Cuanto más fluido sea el caudal emocional menos corazas te alejarán del Amor universal que en esencia eres.

Más espacio tiene tu ser integro más Amor experimentas. El mismo lugar donde habita el dolor habita el Amor. Las heridas del corazón son las puertas  que tenemos  todos para ayudar a que el alma nos muestre su capacidad de sanación a través de la aceptación y el amor incondicional a nuestra propia herida a nuestro propio dolor.  Negar la herida, negar la experiencia de dolor, negar la necesidad de conexión intima, verdadera, profunda  que tenemos todos los seres humanos es negar una parte de nosotros mismos y cuando negamos aquello que requiere de mucha atención y cuidado, no nos amamos. Y si no nos amamos a nosotros mismos no podemos Amar a nadie ni a nada. Este vacío de amor personal nos lleva a confundir Amar con necesitar física o afectivamente, con desear física o emocionalmente, con estar con otro para sostener un proyecto afectivo o material,  con admirar o con tapar mi propia carencia con algo o alguien. En todos estos vínculos se hace necesario la condición para la unión porque la capacidad para  Amar incondicionalmente no está conquistada internamente.

El Amor que tenemos para compartir con el otro es proporcional al  amor que tenemos para compartir con nosotros.

Y esto a su vez es proporcional a la conexión, apertura  y  entrega que hayamos podido establecer con nuestra propia verdad emocional, con nuestro niño interior.

Si evitas sentir en tu cuerpo, conocer, abrazar, tus heridas humanas, evitas también despertar tu capacidad de Amar incondicionalmente y descubrir el propósito profundo que tienen.

Lo más hermoso de este viaje es no olvidar que todos estamos unidos a un enorme corazón, una fuerza que nos conecta a todos y que  podemos experimentar y sentir en nuestro cuerpo, si nos abrimos, aceptamos  conectamos, despertamos,  integramos  y experimentamos todas nuestras partes. El ser físico,  emocional,  espiritual  que somos.  Y cuando los dejamos que vivan  libremente a través del instrumento que les permite manifestarse conscientemente en la tierra, nuestra  personalidad, es decir nuestro aspecto mental.

Este video me permitió experimentar el Amor otra vez, sentir en cada una de mis células esa indescriptible emoción, sensación, estado de dicha y liviandad que me hace sentir unida a todos y al Todo, por eso lo quise compartir contigo.

Siente mi corazón en tu corazón, el lugar donde somos Uno.

 

El derecho a la vida, el derecho a Ser.

El derecho a la vida, el derecho a Ser.

“El cuerpo es la metáfora elemental de la vida, la expresión de la existencia. Es nuestra biblia, nuestra enciclopedia, la historia de nuestra vida.

Todo lo que nos ocurrió y lo que nos ocurre se guarda en el cuerpo”

Gabrielle Roth

Todo lo que somos  potencialmente se guarda en el cuerpo, los secretos de nuestro camino eterno se guardan en el cuerpo y llega el día que sentimos que algo nos llama a recordar la sabiduría acumulada para que se libere, se exprese, viva.

La conexión y la liberación de la sabiduría que guarda nuestro cuerpo nos permite experimentar el derecho a la vida y el derecho a Ser quienes esencialmente somos.

Cuando el cuerpo se impone al ego, el niño y el alma encuentran un lugar en la tierra.

El impacto emocional junto con las conclusiones mentales que hemos podido construir a  cada momento, dan origen a  una impresión en el cuerpo mental que se cristaliza en el cuerpo físico.

La dureza de mente se hace dureza de cuerpo y de pronto nos encontramos siendo ese que  creímos dejaría satisfechos a nuestros padres y la sociedad.

La energía emocional cuando se une a la energía mental, generan una realidad.  Creencias que nos llevan a responder siempre del mismo modo, transitando el mismo surco, un surco que sin saberlo nos  lleva a responder con una forma que nos conduce a ser siempre los mismos.

El primer paso para la liberación de tu alma consiste en liberar a tu niño interior y el mejor camino para hacerlo es animándote a liberar la emoción y tu cuerpo.

El movimiento del cuerpo hace que la vida retorne y fluya, que el instinto vuelva a traer su fuerza, que la energía vital se convierta en deseos, que el potencial creativo se libere y que lo que de verdad amamos salga a la luz.

El cuerpo es el instrumento a través del cual el alma se expresa.  A medida que nuestro cuerpo se libera,  se expande, se desbloquea y se vacía de los patrones que nos limitan, la esencia comienza  a salir a la vida. Así  se impone nuestra  danza, nuestra verdad, nuestro camino, nuestro sentido.

El fluir de uno llama al fluir de todos y cuando menos lo imaginamos nos encontramos jugando con nuestro primer juguete, nuestro maravilloso cuerpo.

Es a través de la liberación lúdica y creativa de nuestro cuerpo que podemos conectar y recordar  la capacidad natural que tiene el Ser de transformar en arte  su experiencia vital. Y es en ese momento cuando las heridas se convierten en sabiduría, dones, propósito, el dolor en compasión y la apatía en un hermoso sentido de vivir.

Liberar nuestro  cuerpo nos posibilita recuperar la capacidad natural que nos permite sentirnos, conectarnos, escucharnos, conocernos a nosotros mismos.

Baila;

Libera a tu niño que se expresa a través de tu cuerpo;

Encuentra, respeta, abraza, expande, ama  tu propia danza;

Siente tu alma viva dentro de ti;

Habita  tu centro, el lugar donde todos podemos encontrarnos, el lugar donde todos somos  iguales, el lugar donde todos somos Amor, libertad y verdad.

Con todo mi Amor

Carina

La tarea, el compromiso, la responsabilidad: transformarte para transformar.

El ser esencial  es libre, tiene su propia forma, sello,  impronta, verdad,  tareas que realizar, aprendizajes, información que recordar, misión. El ser  es abundancia, libertad, amor y un potencial deseoso de manifestarse.

El ser se puede manifestar a través del instrumento sagrado que la contiene…nuestro cuerpo físico.

Un cuerpo libre, flexible, fluido, juguetón, inocente, puro, curioso puede hacer que se exprese.

Los niños de hoy son grandes maestros, almas muy fuertes que expresan su descontento cuando no se respeta su derecho a la vida, su derecho a Ser.

Algunos traemos una tarea más larga y dura, más correcciones que realizar, más lecciones que recordar esa es la única diferencia.

Pero lo más hermoso del camino es que no estamos solos,  Todos nos tenemos a todos en este maravilloso viaje.

No importa cuál sea la lección que traes, las correcciones que estas invitado a hacer, lo importante es recuperar tu libertad para que cada acto y decisión  de tu vida la uses para dar un paso que te conduzca y te acerque cada vez más a tu casa, la luz, el amor, que es la mía y es la de todos.

Donde estés sentí mi amor…

Comenzar el proceso de diluir los bloqueos que oprimen a tu alma es responsabilidad tuya.

Aquí estamos para acompañarte, transformarte es transformar.

Carina