Archivo mensual: mayo 2012

ATRÉVETE A SENTIR TODO. LA TAREA DE ESTE TIEMPO ES LA DE COMPLETARNOS

La tarea de este tiempo es la de completarnos, reconocer nuestra luz y nuestra oscuridad,  integrar todas nuestras partes para trascender la dualidad.

 Si amamos todas nuestras partes podremos amar todo lo que es en este gran juego evolutivo. Trascender el juzgar como buenas a unas, como malas a otras, como lindas o feas. En esta hermosa imperfección que es la dualidad está sostenida la verdadera vida.
¿Cómo reconocer la luz que hay en mi si no es a partir de aquello que reconozco cómo oscuridad? ¿Cómo trascender la dualidad si niego tener una de las partes?
El equilibrio no se consigue negando, ocultando, tapando una parte, este es un falso equilibrio. El verdadero amor integra todo y comprende el propósito de cada parte. La dualidad es el juego que se necesita para reconocer que dentro de nosotros hay un tercer espacio que abraza a estas dos y los trasciende. Ese espacio está en el corazón, siente,  ve la perfección de todo, es libre, sereno y compasivo.
Este es el tiempo del despertar en nosotros el amor incondicional a nuestra alma, a nuestro niño y eso no se puede conseguir si no reconocemos en nuestro interior el aspecto que por ignorancia y miedo nos alejó del propósito de manifestar lo que esencialmente somos, aquí en la tierra.

Atrévete a sentir TODO lo que sientes, deja que te atraviese por el cuerpo entero una emoción que te inunde, es tu divinidad, tu alma, tu niño, regresando a la vida. No juzgues tu ira, tu enojo, tu dolor, tu tristeza no maltrates a tu divinidad.

Atrévete a sentir aquello que una vez silenciaste, a decir lo que una vez callaste, a hacer lo que una vez anulaste.
Atrévete a necesitar con sed profunda eso que una vez vendiste, tu bien más preciado, la libertad de espíritu que te lleva a Ser quién sentís ser y no quién debías ser.
Atrévete a sentir hambre de deseo genuino y profundo,  ese que te guía hacia el lugar que tu alma anhela.
Atrévete a soltar las cadenas, creencias mentales y emocionales, que te impiden Ser toda la divinidad que eres, encontrar tu verdadero lugar en este plan divino, en esta tierra bendita.
Atrévete a ser el Amor, la alegría, la dicha que eres, la existencia te acompaña y trabaja para eso.
Atrévete a sentirte, el sentimiento es el lenguaje del alma.
No estás solo,  la educación del ser te acompaña y te muestra qué y cómo hacer en este hermoso proceso de liberación.

Carina Tacconi. La educación del Ser.

Pasar de la conciencia de ego a la conciencia del corazón.

Si el desgano, la apatía, el vacío, la falta de sentido, el cansancio extremo, la angustia o el dolor se hacen tan fuertes que no los puedes silenciar más, entonces: ¡CELEBRA!

Tu alma y tu niño están diciéndote que ha llegado el momento de manifestar su divinidad en la tierra.
Estás a punto de participar de un salto evolutivo de conciencia. Pasar de la conciencia de ego a la conciencia del corazón.
Te inspiro para que no silencies, oprimas, reprimas, niegues, la voz del alma. Este es un momento único, el momento de vivir la más hermosa manifestación de amor humano que somos capaces de experimentar.

La educación del ser nos acompaña en el proceso que posibilita hacer el pasaje de la conciencia de ego a la conciencia de corazón.
El primer paso para este pasaje evolutivo se hace cuando el Ser sintiente despierta y pide salir del encierro, del control, de la mentira, de la manipulación. Es decir liberarse.
Este estado se percibe como desgano, falta de sentido, depresión, dolor profundo, vacío, a veces lo desata  una enfermedad, una crisis laboral o una crisis afectiva.
Para que el yo sintiente despierte hay que movilizar el cuerpo, para que este se expanda en presencia, para que la energía vital estancada se movilice, para salir de la anestesia emocional y recuperar la capacidad de sentir el cuerpo, el corazón y el alma.
La creatividad nos ayuda a plasmar esa información emocional y espiritual por años silenciada.
El niño dice su verdad emocional, el alma sus deseos, anhelos y sueños profundos y nos muestra los dones naturales que trae para llevarlo a cabo.

Luego ayudamos a la mente racional para que aprenda a observar con inocencia el movimiento interno y que de a poco logre materializar el universo sutil en universo material.

Carina Tacconi. La educación del Ser.

No tenes que creerme a mí

No tenes que creerme a mí, no nos enseña eso la educación del ser. Ella nos dice que aprendamos a conectar con nuestro mundo interior, a reconocerlo, a legitimarlo, a amarlo en todas sus expresiones, a ayudarlo a evolucionar en la dirección que tu conciencia y tu corazón te pide y a acompañarlo con amor incondicional mientras vamos soltando las cadenas que nos hacen vivir la vida siendo el que debemos ser y naciendo al que sentimos ser, para que nuestra alma se exprese en la tierra.

Sentite acompañado profundamente…a la humana y aprendiz que soy le pasa igual que a vos.

Nunca sigas el camino del otro…eso es parte de una etapa del juego evolutivo, seguir a papá, mamá, sociedad, ahora estas aprendiendo a encontrar tu maestro interior, a legitimarlo, entregarte a él y seguirlo. Este maestro es tu corazón, es tu sentir.

La emoción pura, cuando se une a un pensamiento consciente se hace sentimiento y fluye en el corazón.
El sufrimiento nace cuando nos separamos de nuestro propio camino y eso hacemos cuando seguimos el camino del otro, la verdad del otro.
Como alma que ha encontrado su camino y propósito, pretendo inspirar a otras almas a que encuentren el suyo…y a su propio modo.
No me idealices porque si lo haces dejaras de amarme…y si lo haces dejaras de creer que es posible el amor incondicional que solo nace cuando reconocemos la perfección imperfecta que se da en la experiencia humana.

La experiencia de dolor tiene un sentido maravilloso

Cuando te entregas al proceso que te permite traer tus heridas a la vida, sentirlas, gritarlas, expresarlas, dejarlas que vivan en tu cuerpo, corazón y conciencia, sucede que, al mismo tiempo que liberas el dolor, el miedo, el enojo que permanecía cristalizado, liberas enormes oleadas del Amor que eres.
Cuando abrazas con profundo y sentido Amor, cada experiencia de dolor y abandonas la actitud de rechazarla, juzgarla, criticarla, victimizarte, manipular a los demás, analizarla, recordarla una y mil veces, culpar o culparte algo trascendente sucede dentro de ti.
Cuando cada una de tus heridas y de la emoción que se desprende de ellas, se convierte en DAR, activas en tu interior y con más fuerza la energía del Amor.
Todo el dolor experimentado se convierte en sensibilidad, humanidad, humildad, inspiración, creatividad, libertad para ser, sentir, hacer, amar, expresar, dar, servir.
En ese acto las heridas y cada experiencia vivida por más traumática que haya sido recobran un sentido trascendente y compruebas que el plan ha sido perfecto y que la existencia jamás te ha abandonado. Descubres que la experiencia de dolor tiene un sentido maravilloso en el camino del Amor, el propósito de devolverte tu condición de humano, hermano e igual. En el corazón somos todos iguales, somos Uno. Carina Tacconi. La educación del ser