La educación, la vocación y el propósito.

Desde siempre mi alma y mi niña interior me mostraron su misión solo que no  lo sabía.  Tenía el don de Ver y sentir el daño que el sistema educativo le generaba al alma, pero no podía nombrarlo ni legitimarlo.  Veía y sentía como nadie consideraba esa parte de mi y de otros niños.

Desde pequeña jugaba a la maestra.  Me recibí de “maestra” a los 20 años y con el título en la mano supe que si hacia lo que había aprendido estaría cometiendo el mismo daño al alma de los niños, que yo había padecido.

Guardé el título en un cajón y me dedique a estudiar lo que me “convenía económicamente” Me sentí impotente y me  alejé del camino de mi alma

Mi alma se manifestó con fuerza a través de una enfermedad que me llevó a soltar todo lo que no amaba, esa experiencia me enseñó a conectar y a escuchar a mi Maestro interior. Fueron tiempos de mucha intensidad. Me encontré con Maestros, esos que te ayudan a legitimar, recordar e instrumentar lo que siempre haz sabido.

Volví a las escuelas pero esta vez con el mensaje que mi niña y mi alma tenían para dar, ese que un día por miedo tuve que callar. Desde hace 20 años trabajo con y para los niños, intentando ser la voz que ellos en algún momento silencian y olvidan.

Cuando canalice la educación del ser supe lo que siempre supe y lo que muchos niños y jóvenes saben pero no pueden decir.

También soy mamá, mis hijos están siendo educados en escuelas tradicionales,  a pesar de mis intentos de buscar lugar  en colegios con pedagogías más blandas, nunca se dio.

Con aceptación me entregué a lo que la vida planteaba para ellos, aunque es muy opuesto a lo que mi alma ama. Esta realidad me hizo ver una vez más que mis hijos son hijos de la vida y no míos y que cómo yo, tienen su propio camino que recorrer.

Hoy los acompaño en los costos que este sistema generó en ellos. Cada tanto se me vienen los recuerdos cuando veía a sus almas desplegarse.  Cuando eran pequeños, el más grande quería ser “científico paleontólogo para explorar las profundidades”, así decía a los cinco años y el más pequeño amó la basura “los tesoros lo llamaba él” desde los dos, reciclaba todo, se la pasaba creando en su cuarto. Poco a poco vi como se iban alejando de sus pasiones y tomando la forma que la cultura les imprimía. Intenté compartir mi  mirada…pero me di cuenta que al hacerlo también estaba imponiendo mi mirada, mi camino y mi experiencia. Solté y hoy veo como sus almas se pierden como en algún momento se perdió la mía. Dejo en el legado la huella que recuerda que siempre existe  la posibilidad de volver a encontrarse para renacer.

De todas formas no olvido el propósito de mi alma, a ello le entrego mi vida.Hoy le escribo a los jóvenes y adultos que se pierden y que están sintiendo el anhelo y el llamado de regresar a casa, de renacer para vivir una vida más dichosa, una vida en la que logren expresar el Amor que cada uno tiene en su interior, su ser.

Dedicado especialmente a mis dos hijos, a Fran, Agustín, Guada  y a todos los jóvenes de la humanidad.

Con amor Cari

 

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¿Por qué los niños rechazan la escuela?

Recordando la esencia del acto educativo. Una respuesta al rechazo que los niños de hoy tienen hacia la escuela.

Un regalo de la educación del ser, para todos los que soñamos con una educación que respeta la esencia. El cambio es posible, pulsa en nuestro corazón…

Recordando la esencia del acto educativo.

La escuela en crisis y la escuela de la transición. Educar y formar, dos actos imprescindibles para los niños de hoy. Los daños que podemos producir si no incluimos la educación del ser. Educar al ser. ¿Cómo incluir esto en la escuela actual? ¿Para qué? El maestro como agente de cambio. Su propio proceso. El maestro como facilitador del ser. Su ser como fuente de creación y amor.

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Sueños grandes que se hacen realidad

Uno de los sueños más grandes que tiene la educación del ser, es llegar a Todo aquel que la necesite, la quiera, la esté buscando, aún sin saberlo. Pero el sueño más Grande que tiene desde sus orígenes es llegar a los niños “más necesitados física y emocionalmente”. Esos niños que por pasar más necesidades o por desear mucho que ven y no tienen del mundo material, abren su corazón de par en par frente al más mínimo gesto de amor y compasión.

Cuando nos reencontramos con Gra, descubrimos que ese era un sueño compartido.  Mi alma se sintió aliviada, acompañada y profundamente agradecida  por su presencia en la educación del ser.

Gra comenzó su proceso con tanto compromiso como amor tienen sus ojos y su corazón. Se entregó y sintió a la educación del ser con la apertura de la gente simple y pura. Atravesó momentos de profunda intensidad, confusión, dolor con esa templanza y coraje que tienen las almas Grandes.

El año pasado su corazón le confirmaba una y mil veces con qué vibraba, qué personas  la conmovían, se le acercaban, con qué necesidades y lo más hermoso para ella fue descubrir el Amor que fluía en su corazón en estos encuentros. Así su alma le contaba el propósito que había traído a la tierra: compartir la educación del ser con los niños que estén pasando “más necesidades”. Llevó un tiempo hasta que su aspecto masculino estuvo listo para acompañar la manifestación del anhelo de su alma y tal como la educación del ser nos enseña, la propuesta era siempre la misma: “seguí trabajando en tu interior,  que cuando desbloques los patrones de miedo que están en sombra va a llegar el lugar que te está esperando,  sin ningún esfuerzo de tu parte”. ¡Y así fue!

Hoy queremos compartir con todos ustedes,  la inmensa emoción que sentimos al saber que el sábado 20 y domingo 28 de Abril la educación del ser comenzará a llevar su Amor al comedor “Santa Laura” ubicado en Morón.  Llevaremos la propuesta para niños “Conociéndome a mí mismo” de la mano de Gra  y la de “Sanando al niño interior para los adultos” de mi mano. Se sumará el amor y trabajo de todas las asistentes,  Sol a la cabeza, que vibraron con hacer crecer esta nueva semilla.

Gracias Gra por escuchar a tu alma, por llevar la educación del ser en tus ojos y por tener el coraje de convertir en acción su más elevado anhelo.

Mi alma honra a la tuya.

Cari

Gra y Cari

Amor? amor! amor… Amor.

Estamos viviendo momentos de mucha transformación, crisis, rupturas de estructuras internas que se espejan en las formas que manifestamos externamente.

El concepto de lo bueno o lo malo se va diluyendo para entregarnos rendidos a abrazar lo que Es, más allá de los juicios, de las expectativas que teníamos, los deberías que imponen las formas socialmente aceptadas y los mandatos que la moral heterónoma nos propuso.

La existencia nos está acompañando con una intensidad asombrosa en el proceso de liberación de las almas. Ya nada tiene la rigidez que tenía antes. Todo está en constante movimiento.

El viaje nos muestra todo lo que habita en nuestro interior y si el coraje nos acompaña podremos reconocer que todo lo que existe fuera, existe dentro. Todos somos Todo. Lo que crea y da vida, lo que mata y destruye para que lo nuevo tenga lugar. Aquello que nos engrandece y aquello que nos muestra lo que como humanidad estamos invitados a comprender, integrar y abrazar por más que no “nos guste”.

Muchos hablan de vivir en armonía, paz y equilibrio pero lo que veo a diario es que el esfuerzo por sostener un falso equilibrio supone dejar bajo la alfombra eso que hace años espera ser escuchado, atendido, mirado, integrado, transformado, sanado, liberado. Personalmente creo que el equilibrio no es algo estático, es algo en constante movimiento y que surge como regalo para aquellos que se atreven a navegar en sus polaridades.

Veo a diario la infinita cantidad de formas en la que los seres humanos manifiestan su realidad interna y reconozco que cada vida es una danza única, íntima y personal que guarda una perfección para el aprendizaje que cada alma ha venido a realizar, siempre y cuando tengamos el coraje, el amor interno para reconocernos completos. Que cada momento es perfecto para soltar, romper, y dejar morir la forma conocida, los patrones heredados y saltar al vacío al descubrimiento de la forma nueva que nace en cada paso, con cada latido del corazón y con cada respiración, aunque el pánico nos acompañe.

En este contexto tan caótico, confuso como creativo me pregunté sobre el amor.

¿De qué amor hablamos cuando hablamos de amor? ¿La existencia nos ama y está presente cuando nos pasan cosas agradables, cuando apoya nuestros deseos y nos abandona cuando el dolor golpea la puerta y las expectativas que creamos se diluyen?

Y nuevamente toqué  el Amor más inmenso, sublime y maravilloso, ese que está siempre presente. Ese Amor que toma la forma de abrazo cálido en un momento de profundo dolor y desesperación, ese que cobija y alimenta pero también ese Amor que toma la forma de límite tajante que nos permite abandonar  un lugar que sosteníamos por miedo a la libertad y a la soledad, esa decisión que respeta lo que queremos y nos aleja de quien decía amarnos, ese Amor que se hace despedida y que nos invita a soltar un patrón limitante,  ese Amor que rompe todo y desata una crisis que nos invita a liberarnos de las cadenas internas para ser más fieles a nuestra alma, ese Amor que te deja en una profunda soledad y que te invita a aprender a amarte a vos mismo y nos hace crecer en grados de desapego, entrega y libertad,  ese  Amor que fluye en esa palabra que como un puñal en el corazón nos saca de la ilusión y la mentira en la que estábamos atrapados, ese  Amor que se hace  pérdida que nos permite liberar un dolor nunca antes expresado. Ese Amor que nos ayuda a liberar el Amor que somos, que nos ayuda a soltar lo que no somos y a recordar quién de verdad sentimos Ser a cada paso. Ese Amor que nos lleva a conocer la verdad que tiene nuestra alma para expresarla y compartirla con el mundo cueste lo que cueste.  Ese Amor que  nos ayuda a atravesar el miedo que nos hace permanecer “seguros” en un lugar oscuro cargado de miedo a la libertad. Un amor que abre y libera, rompe y crear, mata y da vida a la vez. Un Amor completo tan inmenso que integra Todo, lo cálido y lo frío, el nido y las alas que nos ayudan a buscar nuestro propio camino.

En este Amor creo. En esa energía que se manifiesta y está presente en todas las formas y que hace posible que con cada muerte dejemos ir lo que no somos y le abramos paso al alma que pide su lugar en esta tierra. Ese Amor que siguiendo la irracionalidad de nuestro corazón,  nos permite crear escenarios evolutivos en los que a veces nos toca jugar el papel de “buenos” y otra el papel de “malos” a la vista de quién aún no Ve.

Y entonces recordé una frase que escuche un día que pedía respuestas a mí alma. “En el alma no hay luz ni oscuridad, en el alma solo hay Amor”, ese Amor que solo se ve y se siente si podemos trascender el modelo mental que nuestro ego espiritual ha  comprado acerca de la forma que debería tener o tomar el amor.

El Amor está en todo, todo está movilizado por el Amor. Amor divino que se manifiesta en el amor humano imperfecto y perfecto a la vez. Porque a pesar de las forma creo profundamente y siento que Todo esconde un maravilloso y sublime propósito divino. La existencia nunca nos abandona, Dios nunca nos abandona.

Desde mi Amor … Carina Tacconi

Te invito a sentir este video.


La esperada liberación

Y cuando el atardecer aparece, vestido de rojos y celestes colores, en un cielo sin límites que me recuerda el milagro de la vida, el pecho comienza a arder con una fuerza que detiene todo lo que pretende hacer pasar desapercibida su presencia.
Y me entrego al infinito. A veces con la desesperación de una niña que mira a todos los costados buscando a mamá y a papá, esos que salen con fuerza desde lo más profundo de mi corazón. A veces con total renuncia sabiendo que una vez más atravesaré esa puerta que tanto asusta pero que tanto llena.
Y ya, totalmente entregada a la sensación de miedo, que se hace soledad, luego vacío, más profundo dolor, un dolor que me abre un portal hacia otro lado.
Entregada en el dolor, justo ahí, rendida aparece la tan temida como esperada liberación. A veces tormentosa, intensa, volcánica, la emoción llega y rompe las cadenas que me mantenían presa de mi misma. Y en ese silencio profundo, cargado de quietud, aparece la paz que me hace toca a Dios dentro de mí.
Y cuando toco a Dios me encuentro y al mismo tiempo te encuentro a mi lado. Y allí siento la magia de Ser Uno, Uno con todo lo que Es.
Cari

El maravilloso viaje de liberación del alma.

La experiencia más sublime de Amor incondicional la siento cuando mi alma logra liberarse de las garras del miedo, de mi ego.

Es en este proceso mágico de liberación que descubro que soy un humano divino, co-creándome y regresando a la vida, a todas mis partes, todo el tiempo.

Es un viaje mágico y asombroso, en el que descubro lo que siempre fui, aún en el olvido.

Es un viaje hermoso donde des-cubro, una y mil veces, que el sufrimiento solo es posible cuando experimentamos el olvido o el alejamiento del Ser que somos.

Crear, es dejar que fluya lo que existe en tu propia fuente, tu Ser y dejar que con su presencia se diluyan las creencias y mandatos limitantes que impiden la manifestación del Amor que sos, soy,  somos.

Al Ser no hay que nutrirlo de conocimiento, habilidades, información. El Ser trae todo, es pura abundancia de Amor, sabiduría y dones naturales. Solo necesita un espacio de amor para jugar y desplegarse en libertad.

El Ser es cuerpo, intuición, percepción, sabiduría, creatividad, emoción, sentimiento.

El Ser es Libertad, Amor, Verdad.

El ser trae en su naturaleza el derecho a Ser, a la Vida, a sentir, a manifestarse libremente, a amar, a expresar, a crear, a Intuir, al conocimiento universal.

Solo depende de cada uno de nosotros liberarlo. No hay nada externo que pueda impedirlo si asumes la responsabilidad de tu propia vida y poder personal.

Es tiempo de desplegar y expandir el Amor que somos, que soy,  sin límites, sin condiciones.

Es tiempo de abrir los brazos para recibir a todo aquel que quiera sumarse a este viaje.

La Educación del Ser, me acompaña, siempre.

La Educación del Ser, te acompaña, siempre.

Desde lo más profundo de mi corazón, te recibo para caminar juntos este maravilloso viaje de liberación del alma.

Carina Tacconi

Es el deseo de La educación del Ser en este tiempo.

Conexión interior, quietud, silencio, libertad, Amor, Paz, Liberación de las Almas en la Tierra, Alegría, Hermandad.
nene corazon

21, 22, 23 de diciembre: de luces, sombras y oscuridad.

Vivimos tiempos intensos, el aspecto más silenciado y reprimido de nosotros mismos sale a la vida, a la luz, y lo primero que  surge de nuestro ego es rechazarlo, reprimirlo, apartarlo, negarlo, no querer mirarlo. El ser, el niño interior, se impone y con esta  presencia los patrones opresores que estuvieron siempre  y que impidieron la manifestación de nuestra Verdad esencial hoy se ven más claros, se iluminan por la presencia de nuestra luz interior, nuestro Ser.

El aspecto más divino que un día fue sentenciado a la muerte hoy sale rabioso, una rabia que grita su derecho a la vida, una fuerza implacable que trae la fuerza de la supervivencia. Cargado de un dolor duro pero al mismo tiempo de una energía vital que nos hace recuperar el sentido a la vida.

El yo que diseñamos para vivir entra en pánico, lo invade el desconcierto frente a su presencia,  ve amenazado su “poder” y junto con esto la pérdida de todo lo que ha conquistado. El apego a las cosas materiales, a las formas existentes hace más traumático el viaje.

El yo esencial divino se encuentra cara a cara con el yo mental, el ego. Todo está a la luz de nuestros ojos. Los mecanismos que el ego usó para reprimir y silenciar la expresión de lo más esencial salen frente a la presencia de la luz. Este fenómeno explica el dicho “a más luz, más oscuridad”. El mundo interno se convierte en un  campo de concentración de tensión. El cuerpo duele, para quién lo escucha, nos cuenta lo que está ocurriendo de la piel para adentro.  El sentir Ser está peleando con al deber Ser.

El yo opresor, el ego, usa toda su artillería antes de renunciar a su mecanismo de control y el alma, el ser, sabe que ya no volverá a someterse, a dejar de escucharse, a renunciar a su derecho de manifestarse en la tierra. Ha llegado su tiempo, no está dispuesto a volver a perder su Libertad de espíritu.

Mucho se ha dicho del 21, 22 y 23 de diciembre,  los tres días de oscuridad. Yo no sé si nos quedaremos a oscuras, lo que intuyo y quiero compartir, es que en esos tres días la sombra y la oscuridad se van a encontrar en su máxima expresión.

Hay dos tipos de oscuridad, la sombra es potencial no reconocido, un aspecto esencial de nosotros mismos que ha quedado silenciado,  es Amor, Verdad, intuición, percepción, dones, creatividad, sabiduría, propósito, sentido en estado de máxima pureza.  La sombra, es esa parte no reconocida de nosotros, esa parte que quedó a oscuras durante mucho tiempo, es nuestra divinidad,  es nuestro Dios interior.

La otra oscuridad es fabricada por el hombre, es un aspecto de nosotros mismos,  un yo mental construido sobre la base del miedo al desamor, a la soledad, a la exclusión, a la discriminación, al abandono. Este aspecto que actúa por miedo, busca reconocimiento, valoración externo, poder, es el que con su presencia tapó a nuestro verdadero Ser.

Es por eso que en estos días los invito a registrar, sentir, percibir su mundo interno y a achicar todo lo que se pueda, el yo controlador que nos carga de metas y programas.

Es tiempo de encuentro con nuestra verdad interna, esa que nos permite reconocer nuestra luz y nuestra oscuridad, necesitamos más Amor que nunca. La oración, la meditación, el cuidado a nosotros mismos como seres físicos y emocionales (el descanso, la alimentación, la relajación y la tranquilidad) nos permitirán transitar mejor este tiempo de renacimiento y resurrección. La era dorada se está encendiendo en nuestro interior, nuestro niño está renaciendo en la tierra, esta vez para ser quien de verdad Es.

Con profundo amor

Carina Tacconi.

 

 

 

El proceso de aprender a confiar en la manifestación de tu niño, de tu alma.

Cuando mi niña renació, y mi alma se impuso con su propósito después de una crisis muy profunda,  cuando sus mensajes comenzaron a brotar, los dones naturales a surgir, al mismo tiempo que reconocía que la madre, mujer, amiga, profesional que  había sido ya no estaban, viví momentos de extrema vulnerabilidad, miedo y desconfianza.

Me costaba mucho confiar en la que comenzaba a Ser y aún hoy me cuesta.

El proceso de liberación es eterno, una vez que lo comprendemos se hace más fácil de acompañar, pero al principio todo es tan diferente a como nuestro cuerpo mental lo pensaba que la desestructuración te sumerge en un estado de duda y confusión difícil de respirar. Por lo menos así lo he experimentado yo.

Mostrar lo que mi alma quería expresar me sumergía en un estado de vulnerabilidad muy grande y eso me llevaba a encerrarme porque aparecían emociones y mecanismos de defensa que no me resultaban fáciles de experimentar.

Mis ojos y mi corazón,  desde niña,  vieron cosas que muchos no veían. O mejor dicho,  que no había tenido la posibilidad de compartir con otras personas sin sentirme juzgada, inadecuada o incomprendida. Esto me llevó a encerrar muchos aspectos divinos de mí.

Pero la vida es tan generosa, ella  teje esos maravillosos encuentros con personas que sienten al mirarte a los ojos ese Dios-Diosa que vive dentro de ti y ese niño-niña vulnerable que siente miedo a mostrarse por tener en carne viva cada uno de sus heridas. Esas personas que apoyan y alientan y suman fuerza en el difícil proceso de abrazar y honrar el derecho a Ser y Hacer a nuestro modo, esos derechos que nos permiten devolver a nuestro niño a la vida y dejar que se manifieste con su dolor, Verdad y propósito. Hoy tengo la enorme necesidad de decir gracias a todas las personas que me ayudaron y ayudan a confiar en mí niña, en mi alma, gracias a todas las personas que no confiaron porque me ayudaron a reafirmar lo que siento y mi camino, y perdón si alguna vez alguien espero mi aliento y yo no supe darlo.

Con sentido amor

Cari