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Los hijos espejan el estado del niño interior de los padres

Los hijos espejan el estado del niño interior de los padres, en especial de la madre. Cuando en un espacio de amor y libertad para sentir, los niños y las madres empiezan a desplegar un juego que proviene de su interior, comienzan a manifestar lo que permanece silenciado. Es un juego libre, expresivo, creativo, único, cargado de verdad emocional. Las madres, al jugar de este modo, conectan con sus niñas internas y juntos comienzan a dejar fluir al alma. Con el tiempo, suavemente y muy sutilmente el potencial excluido comienza a desplegarse. Todos, niños, en cuerpos pequeños y niños en cuerpos grandes comienzan a manifestar lo que de verdad son. Taller “Juguemos juntos” Para madres y niños de 2 a 4 años.

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Despertar al Ser sintiente

¿Te sientes a ti mismo? ¿Puedes escuchar tus genuinas necesidades, las emociones en estado más puro, los deseos auténticos, tu energía vital recorriendo tu cuerpo, tu sed verdadera, tu hambre natural, el suave susurro del sentimiento que brota de tu corazón, aquello que te impulsa sin esfuerzo alguno, aquello que no te moviliza, la intuición que te habla a cada paso…

¿Te sientes? ¿Te escuchas? ¿Te abrazas? ¿Te amas?.
Solo sintiéndote a ti mismo, sentirás al otro.
Solo escuchando tu alma podrás abrazar el alma de otro.
Solo amando lo más verdadero de ti podrás amar a otro.
Solo siendo fiel al Ser “sintiente” que vive en lo más profundo de ti, podrás sentir tu fidelidad a la vida.
El verdadero sentido a la vida se olvida cuando nos olvidamos de sentirnos a nosotros mismos y con esto a todo lo demás. Tu niño te guía.
Carina Tacconi. La educación del ser

ATRÉVETE A SENTIR TODO. LA TAREA DE ESTE TIEMPO ES LA DE COMPLETARNOS

La tarea de este tiempo es la de completarnos, reconocer nuestra luz y nuestra oscuridad,  integrar todas nuestras partes para trascender la dualidad.

 Si amamos todas nuestras partes podremos amar todo lo que es en este gran juego evolutivo. Trascender el juzgar como buenas a unas, como malas a otras, como lindas o feas. En esta hermosa imperfección que es la dualidad está sostenida la verdadera vida.
¿Cómo reconocer la luz que hay en mi si no es a partir de aquello que reconozco cómo oscuridad? ¿Cómo trascender la dualidad si niego tener una de las partes?
El equilibrio no se consigue negando, ocultando, tapando una parte, este es un falso equilibrio. El verdadero amor integra todo y comprende el propósito de cada parte. La dualidad es el juego que se necesita para reconocer que dentro de nosotros hay un tercer espacio que abraza a estas dos y los trasciende. Ese espacio está en el corazón, siente,  ve la perfección de todo, es libre, sereno y compasivo.
Este es el tiempo del despertar en nosotros el amor incondicional a nuestra alma, a nuestro niño y eso no se puede conseguir si no reconocemos en nuestro interior el aspecto que por ignorancia y miedo nos alejó del propósito de manifestar lo que esencialmente somos, aquí en la tierra.

Atrévete a sentir TODO lo que sientes, deja que te atraviese por el cuerpo entero una emoción que te inunde, es tu divinidad, tu alma, tu niño, regresando a la vida. No juzgues tu ira, tu enojo, tu dolor, tu tristeza no maltrates a tu divinidad.

Atrévete a sentir aquello que una vez silenciaste, a decir lo que una vez callaste, a hacer lo que una vez anulaste.
Atrévete a necesitar con sed profunda eso que una vez vendiste, tu bien más preciado, la libertad de espíritu que te lleva a Ser quién sentís ser y no quién debías ser.
Atrévete a sentir hambre de deseo genuino y profundo,  ese que te guía hacia el lugar que tu alma anhela.
Atrévete a soltar las cadenas, creencias mentales y emocionales, que te impiden Ser toda la divinidad que eres, encontrar tu verdadero lugar en este plan divino, en esta tierra bendita.
Atrévete a ser el Amor, la alegría, la dicha que eres, la existencia te acompaña y trabaja para eso.
Atrévete a sentirte, el sentimiento es el lenguaje del alma.
No estás solo,  la educación del ser te acompaña y te muestra qué y cómo hacer en este hermoso proceso de liberación.

Carina Tacconi. La educación del Ser.

Vídeo

¿Por qué los niños no tienen ganas de ir al colegio?

Los invitamos a ver el segundo video de la educación del Ser.

Nuestro primer video oficial

Con mucha alegría queremos compartir con Uds. el primer video oficial de la Educacióndel Ser.

Aprovechamos la oportunidad para agradecer a todas las personas que hicieron posible este sueño.

Esperamos lo disfruten.

Con mucho amor de la Educacióndel Ser para todos.

La fuerza, el valor, la importancia de la energía emocional en el proceso de evolución humana espiritual.

Muchas corrientes ponen en duda y por lo tanto descalifican,  la idea que afirma la importancia que tiene  la energía emocional  como fuerza necesaria para la evolución espiritual del hombre.  Sostenidos en esta creencia,  errónea según mi punto de vista, califican la fuerza emocional como una manifestación humana de baja vibración capaz de llevarnos a lugares y reacciones oscuras, violentas y destructivas.

Apoyados  en este razonamiento  se suele estimular y alentar la creación de  patrones de comportamientos internos que llevan,  tanto a niños como a adultos,  a vincularse  con la fuerza emocional  del siguiente modo:

-Lo primero que surge es la calificación dualista que divide a las emociones en dos bandos, las buenas o malas, las  lindas o feas, las agradables y desagradables.

-El otro comportamiento que  surge es el que nos lleva a estimular la manifestación de las emociones “buenas” y  buscar controlar, tapar, contener, reprimir, bloquear  a las consideradas “malas”.

Lo que se desconoce es que el bloqueo de la emoción nunca  es selectivo;  si interrumpimos el fluir de la energía “mala” también estamos interrumpiendo el fluir de la energía “buena”. Cuando aprendemos internamente a bloquear la emoción,  lo que estamos haciendo es bloqueando el ingreso de energía vital, nuestro caudal ilimitado de potencia y fuerza humana.

Este mecanismo produce lo que me ha nacido denominar, anestesia emocional, una manifestación interna que anula  la capacidad de emocionarnos  y de sentirnos a nosotros mismos. Esta reacción es el origen de síntomas tales como el desgano, la apatía, la depresión (falta de presión), la insatisfacción permanente, la falta de pasión, disfrute, deseo, entusiasmo, impotencia, alegría, ganas genuinas de ser, estar y vivir.

La emoción es la fuerza, el impulso, la expresión más pura de energía vital que nos ha dado la existencia  para avanzar en el camino de la vida.

La energía emocional es la nafta que como humanos divinos tenemos  para poder ir hacia donde nuestra alma  o  nuestro ego indiquen.

Si el gobierno de nuestra vida la tiene  la mente inferior, el ego la usaremos para sus planes, si estamos gobernados por nuestra alma y nuestro corazón puro la usaremos para los planes que ella nos muestre.

Si  bloqueamos esta fuerza nuestro cuerpo físico carecerá de vitalidad y tenderemos a transitar el camino de la vida desde el esfuerzo, la lucha y el exceso de fuerza de voluntad y no como  un  placentero y natural fluir.

La emoción es una manifestación maravillosa y cada uno es responsable de cómo la use y del cauce que le da pero  no es reprimiéndola, excluyéndola, controlándola, manipulándola o bloqueándola como aprenderemos a integrar y hacer evolucionar esta manifestación de nuestro ser.

El trabajo de Daniel Goleman, sobre inteligencia emocional,  ha alentando mucho el proceso de integración de la energía emocional  pero  siento y creo que tenemos la posibilidad de profundizarlo un poco más. Si nos animamos a emprender este viaje descubriremos y recordaremos  la sabiduría que guardan cada una de las emociones, además de  reconocer cuando su presencia nos llevan a expandir nuestra luz o a alimentar nuestra oscuridad.

Nada crece cuando es  encerrado, excluido, controlado, juzgado o discriminado, por el  contrario,  empeora.

La propuesta que la educación del ser hace es alentar el derecho natural a sentir  y facilitar el camino que nos lleva a descubrir la sabiduría que habita en esta manifestación  divinamente humana.

Carina Tacconi para la Educación del ser.